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ESPAÑOL:
En esta entrega de Conversaciones Con, Jesús Valero, socio de asesoría financiera en Deloitte, entrevista a Tim Mahapatra y Mónica Lobato, cofundadores de Clásicos Iberia. acerca de su nuevo proyecto, que busca llenar el vacío que existe en España en el mercado de los coches clásicos.
La entrevista comienza con una reflexión sobre la sorprendente fortaleza del mercado de coches clásicos, que en las últimas décadas ha superado en rentabilidad al oro, al arte e incluso al S&P 500. Coches que podrían parecer obsoletos o poco prácticos, como un Ferrari 250 GTO de 1962, se venden por decenas de millones de dólares. En España, el valor de los coches clásicos se ha duplicado en los últimos diez años, aunque muchos permanecen ocultos en colecciones privadas y son pocas veces conducidos o restaurados. Jesús Valero presenta a Tim, que ha dedicado su carrera profesional a las finanzas en Londres mientras cultivaba su pasión y conocimiento sobre los coches clásicos, y Mónica Lobato, que también vivió una década en Londres trabajando en gestión de activos y relaciones con clientes. Después de su experiencia en Londres, han decidido mudarse a España para iniciar su proyecto de coches clásicos.
Ambos describen cómo sus experiencias en el maduro mercado británico de coches clásicos les inspiraron a trasladar oportunidades e infraestructuras similares a España. Mónica recuerda su primera conducción de un Jaguar E-Type como un punto de inflexión que despertó su entusiasmo. En España, dicen, no existían los sistemas de apoyo disponibles en el Reino Unido —mecánicos especializados, instalaciones de almacenamiento y redes para coleccionistas—. Esta carencia los motivó a mudarse, asociarse con colaboradores internacionales y fundar un proyecto destinado a apoyar a los coleccionistas españoles mientras introducen la cultura de tours, experiencias y eventos que tan instalada está en Gran Bretaña.
Tim subraya que España está poco atendida pese al creciente interés local. Mientras otros países europeos cuentan con una larga herencia en el automovilismo y una cultura icónica en torno al coche, España se ha solido quedar atrás. Sin embargo, ven España como un sitio ideal para disfrutar de los coches clásicos por los paisajes y el clima, ventajas naturales para disfrutar de los coches, en contraste con otros entornos. A nivel mundial, el mercado de coches clásicos ya está valorado en unos 30 billones de dólares, con previsiones de que se duplique hasta los 60 billones en la próxima década, impulsado por la demanda en regiones emergentes como Asia y por los cambios generacionales en los coleccionistas.
La conversación se centra después en la dimensión emocional e histórica de los coches clásicos. Algunos coleccionistas suelen verlos como archivos rodantes que encarnan la tecnología, el diseño y el espíritu de su época. Tim y Mónica insisten en que sus coches no permanecen encerrados, sino que son conducidos y compartidos con otros. Relatan cómo la historia de un coche —sus antiguos dueños, restauraciones, competiciones e incluso fotografías antiguas— pasa a formar parte de su identidad, requiriendo en ocasiones años de investigación para descubrirla. Para Tim, el paso de coleccionista a verdadero entusiasta ocurrió cuando empezó a conducir coches históricos e invertir en modelos con historias profundas, más allá de su valor económico.
Mónica añade que uno de sus objetivos es cambiar la percepción en España de que los coches clásicos deben permanecer ocultos. Quieren animar a los propietarios a disfrutarlos con seguridad, reducir la incertidumbre sobre su almacenamiento y mantenimiento y, sobre todo, crear experiencias memorables en torno a ellos. Sus eventos son deliberadamente pequeños y exclusivos, centrados en momentos de calidad que los participantes recordarán durante años. Subraya también la importancia de compartir esta pasión con la familia, los amigos y, especialmente, con las generaciones más jóvenes, que serán las responsables de preservar estas joyas y de identificar cuáles de los modelos actuales se convertirán en los iconos del futuro.
El proyecto de Tim y Mónica, Clásicos Iberia, busca construir una cultura vibrante en España, combinando inversión, patrimonio y estilo de vida en una comunidad que celebra los coches como piezas vivas de la historia.
ENGLISH
In this episode of Conversaciones Con, Jesús Valero, Financial Advisory Partner at Deloitte, interviews Tim Mahapatra and Mónica Lobato, co founders of Clásicos Iberia, about their new project, which seeks to fill the void that exists in Spain in the classic car market.
The interview begins with a reflection on the surprising strength of the classic car market, which has increased in recent decades. Cars that could seem outdated, such as a 1962 Ferrari 250 GTO, now is sold for tens of millions of dollars. In Spain, the market of historic cars has more than doubled in the last ten years, yet many remain hidden in private collections and are rarely driven or restored. Against this backdrop, Jesús Valero introduces two guests: Tim Mahapatra, who spent his professional life in finance in London while building his passion and expertise in classic cars, and Mónica Lobato, who also lived in London for a decade and brings a background in asset management and client relations. After their experience in London, they decided to move to Spain to start their classic car project.
Both describe how their experiences in the mature British classic car market inspired them to bring similar opportunities and infrastructure to Spain. Mónica recalls her first drive in a Jaguar E-Type as a turning point, sparking her own enthusiasm. However, they found Spain lacked the support systems available in the UK—specialized mechanics, storage facilities, and networks for collectors. This gap motivated them to relocate to Spain, partner with international collaborators, and establish a venture aimed at supporting Spanish collectors while introducing the culture of classic cars in the country.
Tim emphasizes that Spain is underserved despite a growing interest. While other European countries boast a long heritage of motorsport and iconic car culture, Spain is only beginning to catch up. He sees the country’s diverse landscapes and pleasant weather as natural advantages for enjoying cars compared to the UK’s congested and rainy environment. Globally, the classic car market is already worth around $30 billion, with forecasts predicting it will double to $60 billion by 2034, driven by demand in emerging regions such as Asia and by generational shifts in collectors.
The discussion turns to the emotional and historical dimension of classic cars. Some people often view them as rolling archives, embodying the technology, design, and spirit of their era. Tim and Mónica insist that their cars are not locked away but driven and shared with others. They recount how the history of a single car—its past owners, restorations, races, and even old photographs—becomes part of its identity, sometimes requiring years of research to uncover. For Tim, the transition from collector to true enthusiast happened when he began racing historic cars and investing in models with deep stories attached, not just financial value.
Mónica adds that one of their goals is to change the perception in Spain that classic cars should remain hidden. They want to encourage owners to enjoy them safely, reduce uncertainty about storage and maintenance, and most importantly, create memorable experiences around them. Their events are deliberately small and exclusive, focusing on quality moments that participants will remember for years. She stresses the importance of sharing this passion with family, friends, and especially younger generations, who will be responsible for preserving these treasures and recognizing which of today’s models will become icons of the future.
Tim and Mónica’s project, Clásicos Iberia, aims to build a vibrant culture in Spain, blending investment, heritage, and lifestyle into a community that celebrates cars as living pieces of history





