En esta nueva entrega de Conversaciones con Marina Torres, Mánager de Gobierno Corporativo en ECIJA, entrevista a Marta Lapeña, artista y muralista, en Margarita Estudio, para hablar de sus inicios en la pintura, la evolución hasta el punto en que decidió dedicarse íntegramente al arte, la compatibilidad entre pintar cuadros y murales y la ilusión que tiene por dejar reflejado su arte en lugares que le recuerdan a su pueblo natal.
Ya en el colegio Marta disfrutaba mucho de las asignaturas relacionadas con el pintar y el dibujar y cuando salía del colegio era con lo que le gustaba ocupar su tiempo libre. Cuando tuvo que decidir qué estudiar tenía claro que tenía que ser algo relacionado con el arte. Su familia se dedica a la arquitectura y también se veía algo influenciada por ello, así que encontró en la carrera de arquitectura de interiores un medio camino entre ambos mundos. Si bien la carrera le encantó, cuando saltó al mundo profesional se topó con la realidad de una profesión más técnica y menos creativa. A los pocos meses decidió que tenía que formarse, ponerse a pintar y buscarse la vida por su cuenta. Tenía algo de miedo, pero podían más las ganas y la ilusión.
En cuanto a su arte, Marta tenía influencias clásicas de los grandes pintores como Sorolla, Velázquez o Goya. Poco a poco y a partir de algún viaje y una mejora técnica el color se fue tornando en una “obsesión” para ella que se puede ver reflejada en sus obras más recientes, en las cuales los colores vivos y alegres destacan.
En cuanto a la eterna pregunta acerca de si el arte tiene que servir para algo o es simplemente “el arte por el arte” Marta destaca que cuando pinta murales intenta que estos tengan sentido y representen algo más ya que los lugares en los que los pinta son más de aquellos que habitan ahí que suyos, aunque matiza que cuando pinta en su estudio le gusta ser más “libre” y crear sin presiones. Marta pinta cuadros y también murales y por lo tanto tiene que combinar ambas modalidades artísticas. Cuando pasa mucho tiempo pintando murales siente algo de cansancio y que cuando se dedica mucho a crear en su estudio siente la necesidad de salir y de estar en contacto con la gente y con la calle, así que consigue equilibrar fácilmente las dos áreas.
Para finalizar Marina y Marta comentan la ilusión que despierta en la artista el realizar obras de arte que permanecen en pueblos que le recuerdan al suyo y la diferencia de trato entre hombres y mujeres en el mundo artístico.





