En esta entrega de Conversaciones Con Beatriz García, coordinadora de marca, comunicación y marketing del Club H, entrevista a Alberto de Antonio Bouza, arquitecto y guía de los itinerarios de arte del Club H, acerca de su vocación de enseñar, la importancia del arte en el desarrollo del pensamiento crítico, su preparación y labor dentro de las sesiones del Club H, su visión y el futuro más inmediato del club.
Alberto lleva desde el año pasado siendo el guía de los itinerarios de arte del Club H. Para él enseñar un gesto de gratitud y de continuación hacia aquellos de los cuales heredó conocimiento, hacia quienes le enseñaron. Desde su infancia estuvo en contacto con el arte y la arquitectura, y gracias a profesoras que marcaron su formación, entendió la enseñanza como una herencia que merece ser prolongada.
Para Alberto, el arte tiene un papel fundamental en el desarrollo del pensamiento crítico. “La creación y contemplación artística permiten reflexionar sobre uno mismo, la obra y el contexto”, menciona. Sin embargo, reconoce que el arte sigue cargando con la percepción de elitismo y hermetismo, algo que dificulta su acercamiento al gran público. Instituciones y sociedad, apunta, no siempre hacen el esfuerzo suficiente para superar esas barreras, lo que genera lejanía e incluso incomprensión hacia manifestaciones como el arte abstracto.
En su labor dentro del Club H, Alberto busca mostrar el arte y la ciudad desde una perspectiva amplia y variada. Por ello, diseñó cuatro ciclos —artistas, arquitectura, urbanismo y museos— que permiten ofrecer una visión transversal de Madrid. La preparación de cada visita combina el bagaje adquirido en su formación con manuales de arte y guiones elaborados, además de un reconocimiento previo de los espacios, con el fin de adaptar la experiencia a sus tiempos a un lenguaje claro y accesible.
A lo largo de las visitas, ha descubierto cómo algunos temas sorprenden especialmente al público. Ejemplos de ello fueron la desaparición de los palacios de la Castellana en los años 60, el desconocido Tesoro del Delfín o la historia del frontón Beti Jai en Chamberí. Alberto observa que cada vez es más difícil conmover al espectador por la saturación de estímulos actuales, aunque lo que aún impacta profundamente es desentrañar el mensaje tras las obras.
Su formación en arquitectura le permite analizar la ciudad y el arte desde una mirada crítica y funcional, donde la memoria juega un papel esencial en la conservación del patrimonio. Entre las construcciones que más le gustan menciona el Escorial y la Alhambra, por su grandeza espacial y riqueza simbólica.
Respecto al futuro del Club H, este otoño adelante que se mantendrán los cuatro ciclos, incorporando tanto temas pendientes como nuevas propuestas solicitadas por los propios miembros, siempre con la intención de fomentar la participación y mantener la diversidad de miradas sobre Madrid.





