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¡Un día sin abogados! Sustitución tecnológica e Inteligencia Artificial

"La dificultad en la descripción de funciones no sólo radicará en el grado de especialización que pudiera requerir el puesto, en atención de la oferta académica, sino en las habilidades humanas que difícilmente se han visto desplazas por la tecnología."
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El 17 de septiembre de 2013 los Ingenieros Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne, de Oxford Martin School y del Departamento de Ciencias e Ingeniería, ambos de la Universidad de Oxford, sacudieron al mundo de la fuerza laboral con su estudio The Future of Employment: How Susceptible Are Jobs to Computerization? Esta investigación es el resultado de la implementación de un método novedoso que pretende estimar la probabilidad de “computarización” (léase automatización) de 702 ocupaciones en los Estados Unidos; de acuerdo con lo estimado, cerca del 47% del total de los empleos americanos están en riesgo. Las probabilidades que arrojaron el algoritmo Frey-Osborne permite conocer qué habilidades serán sustituidas por procesos computarizados en afán de brindar automatización a las empresas.

El estudio Frey-Osborne permitió la concepción de un par de obras literarias interesantes: ¡Sálvese Quien Pueda! El futuro del trabajo en la era de la Automatización del periodista Andrés Oppenheimer y El Empleo del Futuro de Manuel Alejandro Hidalgo; ambas publicaciones recogen experiencias y estadísticas sobre la forma en que la tecnología, sobre todo aquella en la que se aplica inteligencia artificial (IA), desplaza fuerza de trabajo manual, lo que implica miles de despidos por año. Sin duda, textos de esta naturaleza alimentan el ambiente Tecno-negativo (a contrariu sensu de la corriente Tecnopositiva que se destila en las esquinas de Sillicon Valley) de los Gobiernos y permiten que sus políticas se enfoquen en las preocupaciones de los individuos con menor grado de especialización. Tal como lo indica Frey —en entrevista con A. Oppenheimer—: “Los empleos que sobrevivirán, son los difíciles de explicar”[1]

La dificultad en la descripción de funciones no sólo radicará en el grado de especialización que pudiera requerir el puesto, en atención de la oferta académica, sino en las habilidades humanas que difícilmente se han visto desplazas por la tecnología. Del estudio Frey-Osborne[2], destacan las siguientes:

  1. Asistir o cuidar de otros
  2. Persuasión
  3. Negociación
  4. Empatía
  5. Bellas artes
  6. Originalidad
  7. Destreza manual
  8. Destreza en los dedos
  9. Trabajo en espacios estrechos

 

La automatización es un escalón natural en el proceso de generación y producción del hombre, que se ha replicado en la forma en que realiza negocios y alimenta sus empresas. Esta automatización tiende a ser superior con el uso de inteligencia IA. Desde una perspectiva coloquial y por respeto a la extensión del texto, definiremos a la IA como “la máquina capaz de imitar las funciones cognitivas propias de la mente humana, como: creatividad, sensibilidad, aprendizaje, entendimiento, percepción del ambiente y uso del lenguaje”[3]. Según lo señala la Oficina de Información Científica y Tecnología para el Congreso de la Unión (INCyTU), se estima que para el año 2025 el valor del mercado mundial de las aplicaciones de IA será de hasta 126 mil millones de dólares.

El estudio que replicó INCyTU el pasado marzo de 2018, presenta los valores indicativos de la probabilidad de automatización de algunos tipos de trabajos, en los cuales se está desarrollando tecnología que podría suplantar al ser humano; lo anterior, relativo a las áreas que requieren habilidades manuales repetitivas. Según la escala propuesta, las siguientes profesiones son las que mayor probabilidad tienen de desaparecer:

  1. Mercadotecnia por teléfono
  2. Analista de crédito
  3. Cajeros
  4. Ensambladores de equipo electrónico
  5. Operadores de maquinaria textil
  6. Albañiles
  7. Contadores y auditores
  8. Taxistas y choferes
  9. Agricultores
  10. Guardias de Seguridad

 

Del estudio en referencia destaca el listado de las 10 profesiones que presentan menor probabilidad de automatización, en la cabeza encontraremos médicos y cirujanos, maestros de primaria, analistas informáticos e ingenieros aeroespaciales. En ese tenor, se advierte que las áreas con menor riesgo son aquellas que requieren habilidades sociales, de análisis, negociación, tutoría, empatía y creatividad.

Empero, no todo se trata de competir con la máquina en afán de vencer al proceso tecnológico, sino de trabajar codo a bite con los programas de cómputo que permiten la mejora de nuestras funciones y la creación de nuevos empleos, que otrora, eran inconcebibles. Según lo expone el Center for the Future of Work, en su programa “What to Do When Machines Do Everything”[4], los millenials ya cuentan con 21 opciones digitales viables, que se crearon gracias a la tecnología. En los puestos principales destacan:

  1. Detective de datos: Encargado de investigar y almacenar información que se obtiene de big data
  2. Facilitador de IT: Creación de plataformas de autoservicio. Algunas empresas le llaman Business Consultant.
  3. PM de Negocios de Inteligencia Artificial: Encargado de implementar machine learning en los procesos corporativos.
  4. Edge Computing:Tratamiento de datos corporativos, para su mantenimiento y seguridad
  5. Walker/ Talker:Puesto que consistirá, tal como lo indica el título, en hablar o caminar con adultos mayores.
  6. Analista Cyber City:Hasta ahora, existen menos de 50 smart cities en el mundo, sin embargo, la tendencia invita que será necesario personal que cuide la seguridad digital y almacene los datos generados.
  7. Director Genómico: Encargado de implementar procesos de biotecnología en las empresas. Esta función no es exclusiva del sector privado, debido a las implicaciones de salud pública inmersas.
  8. Curador de Memoria Personal:Entornos digitales que permitirán guardar memorias. Estas plataformas se han probado con éxito, sobre todo para pacientes con tendencia a olvidar recuerdos.
  9. Agente de Viajes de Realidad Aumentada:Además de contar con licenciaturas en cine, dominios en desarrollo 3D o MMORPG’s, las habilidades para escribir y desarrollar experiencias humanas, será indispensable.
  10. Director de Confianza:Será necesaria experiencia en criptomonedas, tecnología blockchain y Fintech, en afán de permitir que las compañías celebren operaciones transparentes y que no afecten la reputación de las empresas.

 

Quizá en este punto a mi lector ya le es evidente que la intención de estas líneas es provocar optimismo hacia el futuro jurídico, en el entendido que las habilidades humanas y sociales que dictan el rigor del abogado podrían considerarse insustituibles, por lo menos hoy en día. Aún no podríamos hablar de ¡Un día sin abogados! Pues el uso de las tecnologías de la información y comunicación aparecen para auxiliar al jurista en funciones de iurismática y únicamente con la firme intención de automatizar procesos de informática jurídica, más no en amplia pretensión de opacar la labor de fondo de juristas y postulantes.

Es mi intención provocar en el lector la capacidad de resiliencia frente a los nuevos procesos tecnológicos que se presentan en diversas áreas productivas; sobre todo con actitud receptiva, abierta a la posibilidad de capacitarse sobre el uso de la IA para mejorar nuestros procesos y evitar que ésta nos desplace. En ese tenor lo ha prescrito el INCyTU pues se prevé que la IA podría afectar hasta el 65% de las ocupaciones en países en vías desarrollo, incluido México. Sin embargo, ello provocaría la generación de nuevos empleos calificados y crecimiento económico; es decir, la implementación de la IA permitiría la creación de nuevas áreas laborales, que requerirán capital humano capacitado y dispuesto a colaborar, codo a circuito, con una máquina.

 

Jaime Limón, Presidente Instituto Nacional de Ciberseguridad MX.

 

[1] OPPENHEIMER, Andrés. ¡Sálvese Quien Pueda! El futuro del trabajo en la era de la automatización. Primera edición, Agosto de 2018. Editorial Debate. Casa editorial Penguin Random House.

[2] FREY-OSBORNE. The Future of Employment: How Susceptible are Jobs to Computerization? Septiembre 17 de 2013. Inglaterra. Universidad de Oxfrod. Visto el 23 de octubre de 2018 a través del vínculo https://www.oxfordmartin.ox.ac.uk/downloads/academic/The_Future_of_Employment.pdf

[3] INCyTU. Inteligencia Artificial. México, Marzo de 2018. Oficina de Información Científica y Tecnología para el Congreso de la Unión. Revista Número 012. Visible el 12 de octubre de 2018 a través del vínculo https://www.foroconsultivo.org.mx/INCyTU/documentos/Completa/INCYTU_18-012.pdf

[4] CENTER FOR THE FUTURE OF WORK/ COGNIZANT. Jobs of the Future A guide to Getting –And Staying- Employed over the next 10 years. Noviembre de 2017. Visto el 23 de octubre a través de https://www.cognizant.com/whitepapers/21-jobs-of-the-future-a-guide-to-getting-and-staying-employed-over-the-next-10-years-codex3049.pdf

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