
El futuro de la abogacía no se define por la sustitución del abogado, sino por la transformación de su valor: menos trabajo mecánico, más criterio, negocio, tecnología y capacidad para asumir responsabilidad.
1. Desarrollo del encuentro y experiencia en las distintas salas
El encuentro Transformación de la profesión jurídica: retos, innovación y oportunidades, organizado por FIDE y ELSA Spain, se celebró presencialmente en Madrid el 2 de octubre de 2026. A lo largo de la jornada se desarrollaron distintas sesiones, analizamos la evolución del mercado jurídico, la internacionalización de la abogacía, el impacto de la inteligencia artificial y las nuevas oportunidades profesionales para los estudiantes de Derecho.
La actividad combinó mesas de debate con talleres prácticos, lo que permitió abordar la transformación de la profesión desde perspectivas diferentes. Recogemos a continuación las conclusiones del encuentro.
1.1. Primera mesa: la transformación del mercado jurídico y las nuevas carreras profesionales



La primera mesa estuvo dedicada a analizar cómo está evolucionando el mercado jurídico y qué cambios están afectando al desarrollo de la carrera profesional. A través de las intervenciones de Javier Mourelo, director de Personas en RSM Spain, y Eugenia Navarro, socia de LOIS, se abordaron cuestiones como la digitalización, la internacionalización, la aparición de nuevos operadores y la transformación de las expectativas de los futuros abogados.
La sesión permitió comprender que el ejercicio de la abogacía ya no responde exclusivamente al modelo tradicional de incorporarse a un gran despacho y desarrollar allí toda la carrera profesional. Han adquirido relevancia otras alternativas, como los departamentos jurídicos de las empresas, las compañías tecnológicas especializadas en servicios legales y las organizaciones que ofrecen servicios jurídicos mediante modelos alternativos. Este cambio amplía las posibilidades de desarrollo profesional y obliga a los estudiantes a conocer mejor las distintas salidas disponibles.
Uno de los aspectos más interesantes es la importancia que se atribuye a las competencias que complementan la formación jurídica. Además del conocimiento de las normas, resultan relevantes la visión empresarial, la comunicación, la capacidad de adaptación y la comprensión de las necesidades del cliente. De este modo, el abogado debe ser capaz no solo de identificar un problema jurídico, sino también de valorar sus consecuencias y proponer una solución práctica.
Esta primera mesa resultó especialmente útil porque permitió entender que la preparación para el mercado laboral debe comenzar antes de finalizar los estudios. Conocer las distintas áreas de ejercicio, identificar las propias preferencias y desarrollar competencias transversales puede facilitar la elección de una trayectoria profesional más adecuada. La sesión también puso de manifiesto que el éxito profesional no depende necesariamente de seguir un único camino, sino de construir un perfil coherente con los objetivos y capacidades de cada persona.
1.2. Segunda mesa: competencia internacional, litigación compleja y grandes operaciones




La segunda mesa se centró en la internacionalización de la profesión jurídica, la litigación compleja y las grandes operaciones empresariales. Participaron Carlos Fuerte, de DLA Piper Spain; Álvaro Luaces, de Freshfields; y María Vallejo, de Chévez, con la moderación de Rubén Darío Martín Belinchón, vicepresidente de Recursos Humanos de ELSA Spain.
Durante esta sesión se abordó la creciente presencia de despachos internacionales en España, así como la relevancia de las operaciones transfronterizas y las oportunidades profesionales vinculadas a ellas. La dimensión internacional del trabajo jurídico exige comprender diferentes ordenamientos, coordinar equipos situados en distintos países y adaptarse a las necesidades de clientes con perspectivas empresariales y culturales diversas.
La mesa también permitió profundizar en el papel del abogado en las operaciones de fusiones y adquisiciones, conocidas como Mergers and Acquisitions (M&A). En este ámbito, el trabajo no se limita a revisar contratos o identificar posibles incumplimientos. Es necesario analizar los riesgos detectados durante la revisión jurídica, determinar cuáles podían afectar realmente a la operación y valorar cómo pueden solucionarse o distribuirse entre las partes mediante mecanismos contractuales.
Esta perspectiva evidencia la relación entre el conocimiento jurídico y la comprensión del negocio. Para asesorar adecuadamente en una operación empresarial, el abogado debe entender los objetivos de las partes, las implicaciones económicas de los riesgos y la importancia de cada contingencia para la decisión final. Asimismo, la negociación internacional requiere habilidades de comunicación, coordinación y adaptación cultural.
Esta mesa permitió relacionar el estudio teórico del Derecho mercantil con su aplicación práctica en operaciones complejas. También puso de relieve que el dominio de idiomas y la formación jurídica, aunque fundamentales, deben acompañarse de capacidad analítica, visión estratégica y habilidades para trabajar en equipos multidisciplinares. La experiencia internacional se presenta así como una oportunidad para ampliar tanto los conocimientos jurídicos como la comprensión del funcionamiento de las empresas.
1.3. Sala 1: Secondments, ¿cómo se accede a los grandes despachos?

El primer taller práctico estuvo dedicado a los secondments y fue impartido por Laura Elorza, gerente del departamento de Recursos Humanos de Garrigues. El objetivo de esta sala fue explicar las oportunidades de acceso y desarrollo profesional en grandes despachos, prestando atención a las posibilidades de movilidad y a la experiencia adquirida en diferentes entornos de trabajo.
El secondment es una modalidad de movilidad profesional que permite a un abogado trabajar temporalmente fuera de su oficina habitual, ya sea en el departamento jurídico de un cliente, en una oficina internacional de su propio despacho o en otro despacho con el que exista una relación de colaboración. La experiencia ofrece la oportunidad de conocer otras formas de ejercer la profesión, comprender mejor las necesidades de los clientes y adquirir una perspectiva más práctica e internacional del asesoramiento jurídico.
El taller también se relacionó con la importancia de planificar la carrera profesional desde las primeras etapas. Acceder a un gran despacho no depende únicamente del expediente académico, sino que también resultan relevantes la preparación de los procesos de selección, el conocimiento de los requisitos de cada firma, las competencias personales y la capacidad de demostrar interés por el trabajo jurídico.
La principal aportación aquí fue mostrar que el desarrollo profesional puede enriquecerse mediante experiencias que conectan el despacho con otros entornos empresariales e internacionales. Desde una perspectiva práctica, permitió identificar la importancia de informarse sobre los procesos de selección, preparar adecuadamente las candidaturas y aprovechar las oportunidades de movilidad para adquirir una experiencia más completa.
1.4. Sala 2: inteligencia artificial en los despachos

El segundo taller estuvo dirigido por Raúl Rubio, socio de Pérez-Llorca, y se centró en la aplicación de la inteligencia artificial al trabajo jurídico. La sesión abordó una de las cuestiones más relevantes para el futuro de la profesión: cómo pueden utilizarse las nuevas herramientas tecnológicas para mejorar la eficiencia sin comprometer la calidad ni la responsabilidad del asesoramiento.
Entre sus aplicaciones destacan el análisis de grandes volúmenes de documentación, la comparación de versiones contractuales, la elaboración de resúmenes jurisprudenciales y la traducción de materiales jurídicos. Estas tareas pueden agilizarse mediante herramientas automatizadas, permitiendo dedicar más tiempo a cuestiones que exigen interpretación, razonamiento y toma de decisiones.
No obstante, el uso de la inteligencia artificial también plantea riesgos. Los resultados pueden contener errores, referencias incorrectas o interpretaciones incompletas, por lo que es necesario verificar la información y contrastarla con fuentes fiables. Asimismo, la confidencialidad de los datos de los clientes debe mantenerse como una prioridad. La responsabilidad profesional no desaparece por el hecho de utilizar una herramienta tecnológica.
Uno de los principales aprendizajes de este taller es que el abogado debe aprender a formular instrucciones claras, aportar el contexto adecuado y revisar críticamente las respuestas generadas. La tecnología puede facilitar el trabajo, pero no sustituye la necesidad de comprender el problema jurídico ni de justificar la solución adoptada.
Fue especialmente relevante para los estudiantes porque evidenció que la formación jurídica debe complementarse con competencias tecnológicas. La inteligencia artificial puede convertirse en una ventaja competitiva para quienes sepan utilizarla correctamente, pero su eficacia depende de la capacidad humana para dirigirla, verificarla y aplicar sus resultados con criterio profesional.
1.5. Sala 3: gestión del conocimiento e innovación en los despachos

El tercer taller, impartido por Pablo Daza y Clara Blanco, abogados del área de Gestión del Conocimiento de Uría Menéndez, estuvo dedicado a la organización y aprovechamiento del conocimiento jurídico dentro de los despachos. Esta área hace de punto de conexión entre la práctica diaria y el conocimiento jurídico en sentido ampli. En particular, se ocupa, entre otras tareas, de estructurar la información, conocimiento y experiencia dentro de los despachos, mantenerla actualizada, cribar el conocimiento verdaderamente valioso, impartir formaciones y facilitar que los profesionales puedan localizar y reutilizar los recursos necesarios para su trabajo. También están destinando gran parte de su tiempo a cuestiones relacionadas con la implantación de la inteligencia artificial en el despacho.
La gestión del conocimiento abarca cuestiones como la organización de documentación jurídica, la actualización de modelos contractuales, la recopilación de criterios interpretativos y la sistematización de la experiencia acumulada por los equipos. Una gestión adecuada permite reducir la duplicación de tareas, mejorar la coherencia del asesoramiento y facilitar el acceso a información relevante.
Esta función adquiere todavía más importancia con la incorporación de la inteligencia artificial. Para que una herramienta tecnológica ofrezca respuestas útiles, es necesario contar con información de calidad, correctamente organizada y actualizada. Por ello, la innovación no depende únicamente de incorporar nuevas aplicaciones, sino también de disponer de una base de conocimiento fiable sobre la que puedan funcionar.
También nos permitió comprender que existen alternativas profesionales menos conocidas para los estudiantes de Derecho. Además de la abogacía tradicional, pueden desarrollarse carreras relacionadas con la innovación jurídica, la organización de información, la mejora de procesos y la tecnología aplicada a los servicios legales.
La principal conclusión fue que el conocimiento jurídico constituye un recurso estratégico para los despachos, pero su valor depende de la capacidad de conservarlo, compartirlo y aplicarlo. Este taller mostró que la transformación de la profesión también implica mejorar la forma en que las organizaciones aprenden y aprovechan su propia experiencia.
1.6. Valoración global de las conversaciones
La combinación de las mesas de debate y los talleres prácticos permitió analizar la transformación de la profesión jurídica desde diferentes perspectivas. Las mesas ofrecieron una visión general del mercado, de las operaciones internacionales y de las nuevas exigencias profesionales, mientras que los talleres profundizaron en herramientas y oportunidades concretas relacionadas con la movilidad profesional, la inteligencia artificial y la gestión del conocimiento.
En conjunto, el encuentro permitió comprender que la abogacía está evolucionando hacia un modelo en el que el conocimiento técnico debe complementarse con competencias empresariales, tecnológicas y personales. La internacionalización amplía el ámbito de actuación de los profesionales, la inteligencia artificial modifica la ejecución de numerosas tareas y la gestión del conocimiento facilita la organización de la información jurídica. Por su parte, los secondments muestran nuevas formas de adquirir experiencia y desarrollar una carrera profesional.
La principal reflexión que se extrae del encuentro es que la preparación para ejercer la abogacía no debe limitarse al estudio de las normas. También es necesario comprender cómo funcionan los despachos, qué necesitan los clientes, cómo pueden aprovecharse las nuevas tecnologías y qué competencias permitirían aportar un valor diferencial. Esta visión resultó especialmente útil para reflexionar sobre las decisiones académicas y profesionales que deben tomarse al comienzo de la carrera.



Análisis de las encuestas y los resultados
Con el objetivo de conocer las expectativas, preferencias y preocupaciones de los futuros profesionales del sector jurídico, en septiembre de 2026 se realizó una encuesta dirigida a socios de ELSA Spain (The European Law Students’ Association), la asociación europea de estudiantes de Derecho.
La muestra estuvo compuesta principalmente por estudiantes universitarios de Derecho, interesados en conocer las tendencias que marcarán el futuro de la profesión y las oportunidades de desarrollo profesional que ofrece el sector.
La encuesta abordó cuestiones relacionadas con el impacto de la inteligencia artificial en el ejercicio de la abogacía, las características de la profesión jurídica ideal, las preferencias profesionales, los criterios para elegir el primer empleo y las expectativas durante los primeros años de carrera.
A través del análisis de las respuestas, se pretende identificar las principales prioridades de los futuros profesionales del Derecho, así como comprender cómo perciben los cambios tecnológicos y laborales que está experimentando el sector jurídico.
Los resultados permiten extraer conclusiones sobre sus aspiraciones profesionales y los factores que consideran más importantes a la hora de incorporarse al mercado laboral.
A continuación, se presentan los principales resultados obtenidos en cada uno de los ámbitos analizados.
1. Impacto de la inteligencia artificial

La mayoría de los participantes considera que la inteligencia artificial automatizaría las tareas más repetitivas (63,2 %) y permitiría trabajar de forma más rápida y eficiente (53,9 %). Además, el 47,4 % señala que sería necesario aprender nuevas competencias tecnológicas y el 40,8 % destaca la importancia creciente del criterio y el pensamiento crítico.
Estos resultados muestran que los estudiantes son conscientes de que la IA transformará la profesión y exigirá nuevas habilidades. Aunque también existe preocupación por la posible reducción de oportunidades laborales (21,1 %), predomina la percepción de que cambiará la forma de trabajar de los abogados.
2. La profesión jurídica ideal

Los participantes valoran principalmente una profesión intelectualmente exigente (53,9 %), con oportunidades de aprendizaje y crecimiento (48,7 %) y proyección internacional (47,4 %). También destacan la orientación al cliente y la resolución de problemas (42,1 %). Esto refleja que buscan un trabajo que les permita aprender, asumir retos y desarrollar sus capacidades. La ética, el trabajo en equipo y la conciliación también son aspectos relevantes, aunque en menor medida.
3. Preferencias profesionales

El 34,2 % de los encuestados elige los grandes despachos como primera opción profesional, mientras que el 18,4 % todavía no ha decidido su futuro. También destacan las organizaciones internacionales y ONG (13,2 %) y las empresas Legaltech (9,2 %). Estos resultados muestran que, aunque los grandes despachos siguen siendo la opción más popular, existe interés por otras salidas profesionales y una parte importante de los estudiantes aún está explorando sus posibilidades.
4. Criterios para elegir el primer empleo

Las oportunidades de aprendizaje son el factor más valorado (59,2 %), seguidas del ambiente laboral (44,7 %), la calidad de los proyectos (39,5 %) y las posibilidades de promoción (38,2 %). La remuneración obtiene un 27,6 %, mientras que la innovación tecnológica solo alcanza el 14,5 %. Esto indica que los estudiantes priorizan su desarrollo profesional y el entorno de trabajo por encima de la tecnología o el salario. Buscan organizaciones que les ofrezcan formación, buenos proyectos y posibilidades reales de crecimiento.
5. Expectativas para los primeros años de carrera

El 73,7 % espera aprender de profesionales con experiencia, el 48,7 % quiere construir una red profesional y el 46,1 % desea adquirir experiencia internacional. Además, el 42,1 % espera asumir responsabilidades progresivamente. Estos datos reflejan la importancia del aprendizaje práctico y del acompañamiento profesional durante los primeros años. La incorporación de la inteligencia artificial plantea el reto de mantener estas oportunidades formativas, evitando que la automatización reduzca la participación de los perfiles junior en asuntos reales.
Conclusión general
Las encuestas muestran que los estudiantes buscan una profesión que les permita aprender, crecer y participar en proyectos relevantes.
Aunque reconocen el impacto de la inteligencia artificial y la necesidad de adquirir nuevas competencias tecnológicas, valoran especialmente la formación, el ambiente laboral y las oportunidades de desarrollo.
En consecuencia, el principal reto para los despachos consiste en combinar la innovación tecnológica con una formación práctica de calidad, preparando a los futuros abogados para un mercado cada vez más tecnológico e internacional.





