
No hay mañana en la que las noticias no nos despierten con nuevos desarrollos tecnológicos sorprendentes e impactantes.
Estos últimos días, por ejemplo, hemos sabido que los jueces ingleses ya acuden a la inteligencia artificial para redactar sentencias, que la startup 1MillionBot desarrolla un metaverso de humanos digitales conversacionales como biblioteca de aprendizaje inmersivo e interactivo, o que el primer aparato que puede finiquitar los smartphones acaba de ser presentado en el CES2024, el evento de tecnología más poderoso del mundo. ¿Cómo hemos llegado, casi de un día para otro, a esta situación de convivencia natural con las máquinas?
Lo que está pasando, simple y llanamente, es que hemos entrado en una nueva era. Y esto no ocurre todos los días. Ocurrió con el control del fuego hace casi un millón y medio de años: nos permitió la cocción de la carne y con ello el desarrollo del cerebro. Más tarde, con la domesticación de las plantas y de los animales hace algo menos de 10.000 años, llegaron los primeros asentamientos humanos y apareció la agricultura y la ganadería.
La escritura, hace 6.000 años, nos abrió la puerta a la Historia y la comunicación. Y la revolución tecnológica actual, fundada en la creación de artefactos cognitivos basados en lo que hemos venido a bautizar como inteligencia artificial, incrementa exponencialmente nuestras capacidades, en este caso las intelectuales, abriendo la puerta a una de las últimas fronteras de la especie humana.
Doble desafío
Por primera vez nos enfrentamos globalmente a un doble desafío que definirá nuestro futuro como especie y el de la vida en el planeta. Primero, resolver la tensión entre algoritmos y androritmos. ¿Son características propias del ser humano, como las emociones, ejecutables por máquinas algorítmicas? Segundo, alcanzar un desarrollo sostenible que no comprometa la capacidad de las futuras generaciones y que garantice el equilibrio entre el crecimiento económico, el medio ambiente y el bienestar social. Un doble reto mayúsculo para una nueva era caracterizada por cinco factores exógenos que confluyen.
Por una parte, cambia la manera de cambiar. El ser humano ha evolucionado desde siempre de manera lineal, con pequeños picos exponenciales como la invención de la rueda o de la imprenta. Esto nos ha convertido en seres de evolución lineal. Todas nuestras estructuras sociales están alineadas con un cambio en el que el factor tiempo es esencial: mientras haya tiempo, el sistema podrá funcionar y adaptarse con dignidad.
Pero ¿y si este cambio deviene exponencial? Pues esto es lo que está ocurriendo. En los últimos 35 años, y de forma secuencial, cambios exponenciales van sucediéndose sin dar tiempo a su asentamiento: internet, las redes sociales, la geolocalización, el internet de las cosas, la blockchain, el metaverso, las tecnologías de procesamiento del lenguaje natural, la robótica, las nanoestructuras, la computación cuántica o la energía de fusión nuclear, han precedido o acompañado a la inteligencia artificial. Quizás es el momento de empezar a cuestionar de manera severa la operatividad de todas nuestras estructuras sociales.
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Este artículo forma parte de una serie de publicaciones sobre el uso y la aplicación de la Inteligencia Artificial y herramientas de IA Generativa en el sector legal, para concienciar a los profesionales de este sector sobre los muchos beneficios y ventajas que ofrecen.
La Inteligencia Artificial Generativa (IAG) está transformando radicalmente el ámbito legal. Anticiparse a estos cambios y aprovechar su potencial puede generar transformaciones significativas para los juristas.
Por ello, la Fundación Fide y Brain & Code presentan la AcademIA Generativa y su programa de formación en IA para juristas, IAGen for Law.
IAGen for Law se presenta como una solución formativa diseñada para llevar la transformación digital al mundo legal, optimizando operaciones y estrategias mediante el uso de la Inteligencia Artificial Generativa
Este programa no representa únicamente un salto hacia el futuro, sino que también es una invitación a experimentar como la tecnología puede transformar radicalmente la práctica legal.
Para dominar la IA Generativa, presentamos dos innovadores programas de formación para juristas:
IAGen for Leaders
La Inteligencia Artificial Generativa en la toma de decisiones estratégicas
Dirigido a los más altos niveles de los despachos e instituciones del mundo legal, este programa tiene como objetivo otorgar a quien lo realice los conocimientos necesarios para afrontar esta transformación tecnológica.
- Duración: 6 horas
- Target: Perfil directivo
- Fechas: Febrero-Marzo
- Modalidad: Presencial
IAGen for Practitioners
La Inteligencia Artificial Generativa al mando de los profesionales del derecho
Un programa especialmente diseñado para todos aquellos profesionales que van a usar o van asesorar a sus clientes en el uso de estas nuevas tecnologías, potenciando sus conocimientos operativos, técnicos y jurídicos.
- Duración: 20 horas
- Target: Perfil ejecutivo
- Fechas: Febrero-Marzo
- Modalidad: Híbrida (Presencial/Online)





