Duración del episodio: 50 min 58 seg
Ana Garriaga y Carmen Urbita, doctorandas en literatura barroca de la Universidad de Brown, escriben y presentan desde hace cinco temporadas Las hijas de Felipe. La presentación del podcast es toda una declaración de intenciones: «Todo lo que te esté pasando a ti ya le pasó a alguien los siglos XVI y XVII. Bienvenidas al rinconcito terapéutico del ahistoricismo deliberado: monjas, vidas menudas, disecciones barrocas, entusiasmo carmelita, estrellatos transepocales, pecados nefandos y mucho más».
Este episodio, llamado Lope, ¿nuevas masculinidades barrocas?, se centra en la parte más desdichada de la vida de Lope de Vega.
«Es harto probable, lo sabemos, que para vosotras el nombre de Lope de Vega evoque espesísimos recuerdos de bachillerato, olor a puro y Agua Brava, una figura envuelta en humareda de tabaco y feromonas que podría perfectamente sentarse a charlar a través de los siglos con Sabina y Pérez Reverte. Sabemos que a este rinconcito terapéutico venís buscando sosiego carmelita y no este susto canónico que hoy os damos. Pero confiad, amigas, porque hoy os proponemos acercaros al Lope derrotado que poco antes de morir escribía:
“Mis desdichas son como cerezas,
que voy por una,
y de una en una asidas,
vuelvo con todo un plato de tristezas”.
Hoy damos la bienvenida al Lope que lloraba si una flor se marchitaba a destiempo, al que nunca pudo superar la muerte prematura de diez de sus hijos, al que, en sus últimos años, mientras lidiaba con su pérdida progresiva de popularidad en el panorama literario, tuvo que además ser testigo de cómo una de sus hijas, Antonia Clara, con 17 años, desvalijaba su casa y lo abandonaba para siempre para fugarse con su amante. ¿Es este, acaso, un episodio sobre nuevas masculinidades barrocas? Podría ser. […] Si no puedes vivir ni un segundo más sin saber qué trinitaria descalza encierra la clave absoluta de por qué no debes rellenar tus surcos nasogenianos con ácido hialurónico, dale corriendo a play.»
Marina Torres Díaz





