
Fue Paul de Grauwe el primero que planteó si el Banco Central Europeo debería seguir transfiriendo anualmente 92.000 millones de euros de los contribuyentes europeos a los bancos comerciales por tener depositados en el BCE sus euros digitales. Lo comenté en mi blog en enero del 2003: Los subsidios del Estado a los bancos.
Como se sabe, ahora solamente los bancos comerciales pueden mantener euros digitales depositados en el BCE. El BCE ha puesto a disposición de los bancos comerciales una infraestructura para que puedan realizar con euros digitales sus transacciones entre ellos y con el BCE, sin limitaciones. Sin embargo, ahora ni los ciudadanos ni las empresas europeas tienen acceso a los euros digitales emitidos por el BCE. Los ciudadanos y empresas no bancarias solamente pueden acceder a los euros físicos emitidos por el BCE. No obstante, el BCE está diseñando una infraestructura para que todos puedan acceder a estos euros digitales a partir de finales de 2025 pero los bancos europeos han pedido que se impongan a los ciudadanos fuertes limitaciones a su uso.
La alerta de Paul De Grauwe tuvo poco eco entre los analistas y los políticos europeos. En España solamente Carlos Arenillas ha publicado artículos sobre este tema (por ejemplo, El coste público de los (nada) sorprendentes beneficios bancarios). En sentido contrario las asociciones de bancos, algunos académicos y los propios bancos centrales han justificado que se subsidie los bancos con dinero de los contribuyentes sin que se deje discutir en los Parlamentos al aprobar los ingresos y gastos públicos.
Y de repente, el debate ha estallado en la campaña electoral del Reino Unido. Los dos partidos políticos que van a aumentar más sus votos están prometiendo a sus electores que esos recursos públicos no van a destinarlos a subsidiar a los bancos sino a otros gastos como sanidad, educación, etc.
Chris Giles ha publicado en el Financial Times unos excelentes artículos ( aquí, y aquí) sobre este asunto en el que proporciona los argumentos de unos y otros así como referencias a textos importantes para entenderlo. ( por ejemplo, aquí y aquí)
En mi opinión, este debate destaca los beneficios de que todos puedan acceder a los euros digitales (CBDCs) sin limitaciones. Por ello, la pregunta de si se debe subsidiar a los bancos con dinero de los contribuyentes tiene 2 respuestas:
1. Si el euro digital fuera el medio de pago digital generalizado en vez de los depósitos este debate ni siquiera se plantearía. Lo más probable es que sus tenencias no tendrían remuneración para nadie; ni para los ciudadanos ni para las empresas financieras o no financieras. Esto es lo que sucede ahora con el dinero fisico ya que el 100% de los medios de pago físicos son emitidos por el BCE. Las tenencias de euros físicos por parte de todos -ya sean ciudadanos, bancos o empresas- no tienen remuneración. Y es que la remuneración de un activo financiero puede justificarse porque tiene riesgo, pero no tiene sentido remunerar los euros digitales emitidos por el BCE porque no tienen riesgo financiero. Los depósitos bancarios tienen riesgo porque son promesas de empresas privadas de devolver dinero y a pesar de todas las protecciones del Estado tienen el riesgo de que los bancos privados no puedan cumplir esa promesa.
2. Sin embargo, si los depósitos bancarios siguen siendo el medio de pago digital generalizado, cabría reducir los subsidios de los contribuyentes a los bancos comerciales pero habría que tener cuidado ya que, si los bancos no tuvieran unos resultados suficientes y el mercado desconfiara de su solidez, los costes para los contribuyentes de producirse colapsos y crisis bancarias y de salvar a los bancos, podrían ser mayores que los de subsidiarles ahora directamente con dinero público.
Esta doble y contradictoria respuesta a la pregunta de si se debe subsidiar a los bancos con dinero de los contribuyentes es aplicable a todos los privilegios y protecciones que tienen los bancos como la garantía de depósitos, poner a su disposición la financiación del Estado cuando necesitan liquidez, utilizar el dinero de los contribuyentes para salvar los bancos en crisis, la exención de la legislación antimonopolio, la no aplicación de las leyes de bancarrota, el privilegiado acceso a los euros digitales etc.
Estas numerosas ayudas del Estado, junto con la mayor parte de la regulación prudencial, se han otorgado para evitar las crisis bancarias mientras los depósitos bancarios emitidos por bancos comerciales sigan siendo el medio de pago digital generalizado.
Por lo mismo, todas esos privilegios y subsidios serán absolutamente innecesarios cuando el medio de pago digital sea el euro digital emitido por el BCE. Lo que será posible cuando se deje a todos los ciudadanos y empresas acceder al mismo sin limitaciones.




Un comentario
muy clarividente y un reto para este siglo