En esta entrega de Conversaciones Con, Inmaculada de la Haza, socia de Balder IP y Presidenta del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Industrial, y Armando Ortuño Padilla, Profesor de Territorio y Medio Ambiente y Director del Máster de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de la EPS de la UA, abordan temas clave sobre liderazgo, motivación y la gestión de equipos en diferentes contextos, tanto en el sector privado como en el público.
La conversación analiza qué es lo que diferencia a grupos de trabajo más exitosos que otros apoyándose en varis aspectos que desembocan en uno: las normas de conducta del equipo. De esa forma cuando alguien llega a un equipo se impregna y absorbe esas conductas de forma muy natural.
Se destaca la importancia de la exposición y la valentía para hablar en público como un acto que contribuye al crecimiento personal y al fortalecimiento del equipo. Se habla también del tipo de espacio que es necesario crear en una empresa para que todo aquel que tenga algo que decir se sienta legitimado a decirlo.
El liderazgo varía según el contexto: en organizaciones colegiales o institucionales, la diversidad de perfiles y trayectorias requiere distribuir responsabilidades y valorar la riqueza de distintas perspectivas. Delegar y fomentar la participación evita la centralización excesiva y enriquece la toma de decisiones.
Se reflexiona también sobre la motivación en el sector público, donde la gestión de voluntades y la creación de un ambiente de seguridad psicológica resultan esenciales. Modelos que imponen presión o coacción, como el caso mencionado de funcionarios estadounidenses, son contraproducentes y generan miedo en lugar de compromiso. La seguridad psicológica permite que las personas se expresen sin temor a represalias, promoviendo la innovación y el aprendizaje continuo.
Además, se subraya la importancia de las relaciones humanas en el trabajo. Reducir la experiencia laboral a solo cumplir tareas limita el potencial de los equipos. Crear espacios donde las personas puedan ser ellas mismas, compartir ideas y equivocarse sin juicio es fundamental para construir entornos sostenibles y productivos.
En última instancia, la conversación concluye que las organizaciones más exitosas serán aquellas que prioricen el bienestar de las personas, equilibrando eficiencia con humanidad. La clave está en cultivar entornos donde la gente no solo trabaje, sino que también crezca y se sienta valorada.





