Este año, desde el Club H, nos hemos propuesto dar a conocer a artistas de distintas áreas, técnicas o especialidades. En esta ocasión y gracias a nuestra colaboración vigente con UVNT, entrevistamos a Alba Galocha, ceramista y artista textil.
En esta entrevista, liderada por Sara Peñacoba, comunicadora digital y de redes sociales en UVNT, preguntamos a Alba Galocha acerca de su polifacética carrera, el foco actual de su trabajo artístico, sus nuevos proyectos y su futuro.
Alba aterrizó en el mundo de la cerámica después de haber experimentado diferentes etapas vitales. Después de saber que su vida como modelo no le convencía, empezó a buscar una rutina y un orden que encontró al empezar a trabajar en escuelas la cerámica y la escayola, empezando a definir así su faceta artística. Hoy, didica la parte más importante de su día a explorar nuevas técnicas y desarrollar su propuesta artística en su estudio, en el que trabaja a diario con la cerámica y la textilería.
Alba juega mucho con la percepción del cuerpo, la memoria y la herencia. Tres elementos que siempre están presentes en sus obras. Se inspira mucho en el concepto del cuerpo y a través del cual nos ayuda a recordar cosas que están ahí y de las cuales no somos del todo conscientes. Liga el cuerpo a su persona y al concepto del ser, vinculándolo con la herencia familiar.
Nos explica que entre sus fuentes de inspiración está la lectura, la cual considera una gran aliada para su desarrollo como artista. No obstante, los paseos, el cine, los museos o su propio estudio al que acude a diario también son determinantes en su proceso creativo.
Entre sus próximos proyectos encontramos la exposición “Estaba bien ahí donde estaba en mi cuerpo”, comisariada por Martín Mayorga, que inaugurará en febrero en Bate Social Store. Una exposición en la que destaca su proceso productivo, y que se podrá visitar próximamente.
Web de Alba Galocha: albagalocha.com
Perfil de Instagram: instagram.com/albagalocha/
Otros proyectos:
Moito miras ti:
“Moito miras ti” porque eres curiosa y estás alerta,
captando espíritus y siendo soberana de tu búsqueda.
Enmudece el sol Gallego al fingir ser nube, Alba es consciente del día vislumbrando la luna,
“Lo que quieres esconder, te construye” di ella,
sabe que si la luna brilla es refracción del sol. Nuestro sino es caer en el hechizo de lo temido,
contemplar nuestros fragmentos y trabas,
preguntarnos de quién fué el primer recuerdo,
si las cosas no son en sí, sino como las recordamos



Hay un volcán encima de la mesa:
Pablo y Alba, sin proponérselo, unieron sus historias personales a través de un proceso creativo, similar a una performance inacabada, que transcurre entre el verano de 2021 y la primavera de 2022. Nunca antes habían imaginado que la isla de Fuerteventura, principal escenario de la acción, sería el parteaguas de sus vidas, marcadas por el dolor de la ausencia una, y por la incertidumbre y los miedos otra; ambas experiencias dolorosas, pero finalmente fortalecedoras. “Hablamos de la inevitabilidad del cambio y de cómo lidiamos –o no- con el hecho de que un día dejaremos de ser niños”.



El cuerpo sabe, la cabeza se resiste
Las evocaciones de lo vivido se presentan ahora en esta exposición, “El cuerpo sabe, la cabeza se resiste”, con un título sugerente y enigmático a la vez, que nos hace pensar en esa dualidad entre lo físico y lo intelectual. Las figuras abstractas en hilo se despliegan por las telas en un ejercicio que tiene mucho de performance. Galocha abandona la tensión para dejarse llevar por la forma y por el cuerpo, por un reposo consciente que compone esto que ahora tenemos delante.
Esta exposición muestra cómo una artista es capaz de desplegar los medios, las técnicas y las formas a través de proceso; también de mostrar una calidad plástica y un compromiso creativo más allá de una misma. Al final, todos podemos sentir que esas heridas abiertas en las telas son las nuestras; y es que el cuerpo siempre sabe, aunque la cabeza se resista…











