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El Euro Digital y su contexto

"El euro digital podrá ser usado en los 19 países de la eurozona, en forma paralela al euro, permitiendo transacciones digitales más rápidas"
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Este 2021 en el mundo digital vivimos aceleradamente. La comprensión del desarrollo digital global de los últimos 10 años y su impacto geopolítico, social y económico, más particularmente en el mundo financiero, se extiende y se hace imprescindible para la toma de decisiones estratégicas.

Conceptos, términos, propuestas y desarrollos, nuevos y conocidos, progresan en su uso con un alto impacto mediático para los interesados en el sector. Estamos en una era donde las fronteras de las empresas digitales con mayor capitalización se diluyen con las fronteras geográficas nacionales, y nos encontramos con acciones como el“European Digital Services Act”, en el marco de las prioridades estratégicas de la Comisión Europea para el periodo 2019-2024, dentro del programa “A Europe fit for the digital age” (Una Europa “adecuada” para la era digital).

La capitalización del mercado es uno de los conocidos métodos para estimar el valor económico de una empresa, es el resultado del precio de su acción en Bolsa multiplicado por el número de sus acciones en circulación. En el mundo de la tecnología digital descentralizada, el termino capitalización de mercado, se utiliza para determinar el valor de una “criptomoneda” y compararla con otras “criptomonedas”. En este caso la métrica se calcula multiplicando el valor en moneda fiduciaria al que se negocia cada unidad de una criptomoneda, con la oferta circulante de mercado actual. Término conocido, método y base tecnológica diversa, el valor de la capitalización, en este caso, no es necesariamente equivalente a la entrada de dinero para un proyecto o empresa, por lo que puede no representar necesariamente cuánto dinero hay en el mercado, pero nos alerta de tendencias alrededor de la liquidez y del desarrollo de algunos proyectos digitales globales.

Esta diferencia conceptual entre una moneda fiduciaria, y una “crypto” es relevante en la proyección a medio-largo plazo de la evolución de estrategias macroeconómicas. Los conceptos alrededor del valor tienen una alta base matemática y en la evolución de los métodos de intercambio se deben mitigar riesgos y adecuar estrategias siempre y cuando estemos seguros de que comparamos manzanas con manzanas. El sistema financiero en el que el intercambio de valor se cuantifica en monedas fiduciarias se establece en un marco normativo, jurídico-legal y con reglas de intercambio y un mercado con una digitalización guiada en un plan de innovación y transformación digital en la que participan los diversos actores. El mundo digital que nace con bitcoin, con un uso y con una determinada arquitectura digital y plataformas que evolucionan conlleva una comprensión diversa del intercambio de valor entre pares. Este intercambio de valores “crypto” es solo una parte de las múltiples propuestas que ofrece esta digitalización disruptiva descentralizada. El trabajo en desarrollo de la convergencia de esta tecnología con los desarrollos en inteligencia artificial y con la capilarización de la conexión a Internet de las cosas (con sensores), nos hace intuir que en breve la capitalización de las empresas podrá estar relacionada con la adopción de esta nueva digitalización y que la capitalización de las “crypto” variará en concepción y estabilidad en el largo plazo.

Este verano del 2021, centrándonos en Estados Unidos, al análisis de los efectos, que después de 50 años, ha tenido la decisión del presidente Richard Nixon de desvincular el oro de su precio fijo en dólares, suspendiendo la convertibilidad de dólares en oro por parte de gobiernos extranjeros y bancos centrales, y pasar a imprimir billetes de dólares sin más respaldo que la confianza en el sistema financiero estadounidense, debemos sumarle el análisis de los vaivenes de las “crypto” en Estados Unidos, y el mensaje del gobernador de la Junta de la Reserva Federal Americana sobre el trabajo que realizan con la Reserva Federal de Boston y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), con la finalidad de “construir y probar una moneda digital hipotética” orientada a los usos propios del Banco Central, destacando que las lecciones, avances y, el código base que se desarrolle, se ofrecerán como software de código abierto para que cualquier interesado lo pueda implementar y experimentar con él.

Y si consideramos las noticias que llegan desde China de la realización de programas piloto del yuan digital a gran escala en varias ciudades, con una previsión de lanzamiento en el 2022-2023, inicialmente conviviendo con el yuan, podría impulsar el establecimiento de un sistema de pago digital con ciertas características similares al efectivo: accesible para todos, de bajo costo, anónimo y conforme al reglamento internacional del GAFI, llegando a competir con activos del mercado financiero tradicionales en un medio, el digital global, que incrementa su papel en el comercio internacional.

En este contexto internacional, el 14 de Julio del 2021, el Consejo de Gobierno del BCE informó que acordaba seguir adelante con un proyecto piloto de dos años para explorar los beneficios y riesgos de introducir una versión digital del euro. El euro digital podrá ser usado en los 19 países de la eurozona, en forma paralela al euro, permitiendo transacciones digitales más rápidas, independiente de factores externos al bloque comunitario, y respaldando la soberanía y la estabilidad europeas, en los aspectos monetario y financiero. En este piloto se considerarán los aspectos técnicos, el diseño, y la participación del sector bancario, y con la eficiencia y la anonimidad del dinero en efectivo. Sumamos a esta noticia, las que llegan sobre evolución del proyecto de ley del Reglamento de Mercados de Criptoactivos de Europa (MICA), que podría estar aprobada a inicios del 2022, y que otorga a la CNMV y al Banco de España la facultad de controlar y custodiar la legalidad de “criptoactivos”, y así podemos ya establecer que a finales del 2021 se inicia el dibujo de un futuro de la economía digital prometedor.

Conocedores de imperfecciones y fricciones que dificultan el encuentro directo de prestatarios y prestamistas en los mercados y de la creación, para minimizarlas en el mismo sistema financiero, del conjunto de intermediarios e instituciones e infraestructuras, y de que la respuesta a la imperfección debe encontrarse en las leyes mercantiles, civiles, etc., de aplicación general, o en actuaciones sectoriales de índole administrativa, podemos igualmente adecuar nuestra visión y apostar por el análisis y adopción de las ventajas del mundo digital descentralizado en busca de nuevos equilibrios geopolíticos.

Como nos decía Richard Feynman físico estadounidense y premio Nobel: “La luz no es un material de propagación instantánea, tiene una velocidad, y es finita”, así lo debe ser la concreción de los proyectos de CDBC’s junto con el apropiado puente de diálogo sobre el desarrollo y comprensión de las “cryptos” para acercarnos a un sistema de intercambio de valor global más equilibrado y sostenible.

Montse Guardia, miembro del Consejo Asesor del Observatorio de Ética en Inteligencia Artificial de Cataluña (OEIAC).

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