
La popularización de la inteligencia artificial (IA) en 2023, con ChatGPT como líder indiscutible, se debe en gran medida a su acierto en la experiencia de usuario. Se ha eliminado la fricción, acercando la IA al usuario medio y posibilitando su adopción masiva lo que, como sucede con cualquier revolución tecnológica, nos lleva a plantearnos cuáles son los beneficios y los riesgos a los que nos estamos enfrentado.
Sam Altman, fundador de OpenAI, está convencido de que la supervivencia de la especie humana solo será posible gracias a la IA. Por su parte, líderes de opinión como Yuval Harari o Daron Acemoglu muestran una visión más pesimista. El primero cree que estamos ante el fin de la historia humana. Acemoğlu, por su parte, ve la IA como una mezcla de la imprenta, la máquina de vapor y la bomba atómica.
REGULACIÓN IA PIONERA
En este contexto, la Unión Europea ha acelerado la aprobación del Reglamento de Inteligencia Artificial que, se supone, será la primera regulación integral de la IA en el mundo.
Tras el acuerdo político alcanzado entre el Consejo y el Parlamento de la Unión Europea, se espera que el texto final se apruebe en el primer trimestre de 2024 y que sea exigible en su totalidad en un plazo de dos años.
A día de hoy solo contamos con los borradores de la propuesta de reglamento y con la guía de preguntas y respuestas que ha publicado la Comisión Europea, lo que nos permite hacernos una idea aproximada del acuerdo alcanzado.
El artículo completo, escrito por Cristina Mesa Sánchez, socia del departamento de IP en Garrigues y Consejera Académica de Fide, se puede encontrar en ElPeriódico.





