Con motivo del comienzo del nuevo curso académico 2023-2024, y con la ayuda de los profesionales de la comunidad Fide, analizamos los principales retos que preocupan hoy al mundo legal, empresarial, así como académico e institucional.
El área de filosofía de Fide responde a varios retos con el objetivo de mantener viva la tradición de la filosofía contemporánea y española haciéndolo de cara al mundo que vivimos hoy en día para que el individuo se oriente en las circunstancias concretas que le hayan tocado vivir. De esa orientación se pueden esperar algunas claridades más o menos compartidas y colectivas.
Agustín Serrano de Haro, co director del Foro de Grandes Pensadores y Corrientes Intelectuales Contemporáneas y Científico titular en el Instituto de Filosofía del CSIC, destaca los siguientes objetivos y retos que tiene el foro:
- Tener un espacio de reflexión acerca de grandes desafíos del presente
Reflexionar a partir de la filosofía y las humanidades acerca de los desafíos que tienen los ámbitos científicos, tecnológicos o sociopolíticos en el presente
- Mantener una visión global
Tener una visión global que no dé la espalda a muchas de las perplejidades, de las cuales la filosofía es experta desde su mismo nacimiento, que recorren nuestro mundo.
- Ser una intersección entre el saber y el hacer
Mantener el punto medio que distancia el saber del hacer que ha sido la filosofía desde sus inicios
- Cuidar la tradición de la filosofía contemporánea
No dar la espalda a la filosofía contemporánea manteniendo siempre la perspectiva y el conocimiento del momento que vivimos
- Actitud de diálogo
Mantener un espíritu dialogante dentro del foro para que el individuo logre orientarse al presente que está viviendo
Continuamos estudiando los principales desafíos de esta y otras muchas áreas relevantes. Podéis encontrarlos todos en nuestra web.
Os animamos a compartir esta información y continuar con el debate.






Un comentario
Interesante, desde los primeros impactos de la tecnología en la economía (economía del dato) ha habido corrientes (años 90) desde el MIT en el concepto de «info-economía». La implicación de la tecnología (las diferentes tecnologías), está obligando a repasar en profundidad algunos de los pilares económicos tanto de su teoría como de su práctica, en un marco esencialmente filosófico.
En un periodo de menos de 50 años hemos visto los efectos de la democratización de la tecnología en la economía global, viendo cómo se reducen los tiempos de la ventaja competitiva, a la ventaja comparativa (informe de Morgan Stanley). Hemos pasado de una realidad económica industrial de rendimientos decrecientes a escala, con efectos directos en las estructuras de costes y precios, a cómo la tecnología y el dato y/o información pasan sustancialmente a tener una estructura de costes que tienden a cero, y el impacto que esto iba a tener en la desaceleración del crecimiento económico a nivel global.
El nuevo paradigma de Blockchain, rompe de manera disruptiva no solo en la economía, sino en una dimensión mucho mayor, ya que se plantea como una tecnología orientada a mejorar la relación entre personas en entornos de máxima desconfianza (parece que vamos precipitadamente a escenarios de este tipo). Afectará en lo político, trasladando a los Estados un nivel de garantías más allá del poder en manos populistas las garantías del Estado y trasladando a la sociedad la responsabilidad de participar de manera más activa en su gobierno, se entra de manera directa en una alternativa a las democracias representativas, dando opciones seguras a las democracias participativas, teniendo como modelo Suiza.
Sin duda un reto apasionante, del que hace falta pensar y mucho.