Exposición «Silencio» de Amadeo Olmos

A medida que ha avanzado en este proyecto, el artista ha descubierto que su trabajo compone un relato íntimo, sin discurso explícito, donde la imagen sustituye a la palabra.

La sede de Fundación Fide acoge la exposición SILENCIO, del artista Amadeo Olmos, una muestra que reúne obras de las series SILENCIO y EL LABERINTO DEL MUNDO, integradas en un proyecto en desarrollo que el propio autor define como una “autobiografía sin palabras”.

En estas piezas, Amadeo construye una poética visual que nace de la contemplación y del asombro ante lo cotidiano. Su pintura es el resultado directo de una actitud vital: una mirada que se nutre del silencio, de la reflexión y de la voluntad de explorar el mundo desde perspectivas no evidentes. Cada obra propone un espacio de pausa en medio del ruido, una invitación a detenerse y a mirar antes de interpretar.

Una autobiografía sin palabras

A medida que ha avanzado en este proyecto, el artista ha descubierto que su trabajo compone un relato íntimo, sin discurso explícito, donde la imagen sustituye a la palabra. Sus dibujos y pinturas, deliberadamente impenetrables en ocasiones, cuestionan la posición del espectador y establecen un diálogo entre elementos de procedencias diversas: la naturaleza, casi siempre sugerente y atractiva, y objetos o presencias humanas que introducen una leve tensión o extrañeza.

Cada cuadro funciona como una puesta en escena. Imágenes sin relación aparente conviven para ampliar mutuamente su significado, en una suerte de teatralización de la realidad. Lo cotidiano se vuelve ajeno; lo insignificante, metafísico. En ese desplazamiento se activa la duda, y con ella la posibilidad de preguntarnos por la esencia de las cosas.

El acabado minucioso y delicado de las obras es fundamental en su propuesta. Para Amadeo, la sustancialidad de la pintura, su presencia física, su materia, su cuidado formal, es el punto de partida del interés artístico. Antes que buscar un significado cerrado, el espectador es invitado a permanecer, a “rascar la superficie”, a dejar que lo sensible preceda al discurso.

Imágenes que susurran

La escritora Maribel Gilsanz define estas obras como “imágenes que susurran”. En un mundo saturado de estímulos, la pintura de Amadeo Olmos propone una experiencia cercana al silencio: no como ausencia absoluta, sino como aproximación consciente a la quietud. Los vacíos en sus composiciones, esos espacios despejados entre dos motivos, marcan un ritmo que obliga a detener la mirada y a descansar la mente.

En esos intersticios se activa la imaginación del espectador, que se convierte en participante de la obra. El vacío no es ausencia, sino puerta abierta. Un lugar donde la creatividad de quien mira puede completar el significado. La belleza de los trazos y la sutileza de los colores generan una atmósfera hospitalaria, casi meditativa, que invita a habitar el cuadro con tiempo y atención.

Las obras de Amadeo han sido relacionadas con piezas musicales que hacen del silencio un elemento esencial, como las composiciones de Erik Satie o Arvo Pärt. Sin embargo, su pintura deja espacio para cualquier resonancia: los paisajes, retratos y bodegones que integra en un mismo plano generan una sonoridad imaginaria, una vibración apacible que parece emanar de la propia imagen.

Trayectoria de Amadeo Olmos

Nacido en Pinarejos (Segovia) en 1962, Amadeo Olmos se formó como diseñador industrial y participó en diversas exposiciones y certámenes en ese ámbito antes de dedicarse exclusivamente a la pintura en 1990. Actualmente vive y trabaja en Segovia.

A lo largo de su carrera ha presentado exposiciones individuales en espacios como el Palacio de Quintanar (Segovia), La Cárcel Segovia Centro de Creación, la Galería Nuble (Santander), la Galería Amparo Gámir (Madrid) o el Teatro Juan Bravo (Segovia), entre otros. Asimismo, ha participado en numerosas exposiciones colectivas nacionales e internacionales, y ha colaborado con instituciones culturales, publicaciones y proyectos solidarios.

Su obra ha sido reproducida en libros, revistas y carteles institucionales, y ha formado parte de proyectos escénicos y cinematográficos, consolidando una trayectoria coherente en torno a una mirada personal, reflexiva y poética.

La exposición podrá visitarse en la sede de la Fundación Fide del 18 de febrero al 30 de abril, Paseo General Martínez Campos, 46. 2ºB. Madrid. Horario de lunes a viernes de 9h a 18h excepto festivos.

Si te ha resultado interesante el artículo,

te invitamos a compartirlo por Redes Sociales

Twitter
LinkedIn
Facebook
Email
WhatsApp

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Fundacion Fide

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Contacto

Rellene el formulario y alguien de nuestro equipo se pondrá en contacto con usted brevemente.