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El futuro del trabajo y el metaverso laboral en el periodo pos-Covid en 2022: Quo Vadis?

"El futuro del trabajo en 2022 presenta nuevos cambios y tendencias dominadas por la digitalización, sostenibilidad y por la irrupción del metaverso"

La pandemia de la COVID 19 que parece ceder en los últimos meses , la invasión de Rusia en Ucrania, las sanciones económicas subyacentes así como el incremento de los precios de la energía, las tensiones en la cadena de suministros y la aceleración de la inflación han provocado una crisis sanitaria, política y social sin precedentes que está socavando las perspectivas de recuperación económica en 2022 en todos los países.

Este nuevo escenario mantiene un gran impacto económico a nivel global y local y en los mercados laborales el tablero de juego ha quedado seriamente alterado y la mayoría de los países han adoptado una normativa laboral de emergencia con instituciones de protección de empresas y trabajadores y de los empleos con cargo al presupuesto público y con incrementos significativos de la deuda y déficits públicos.

El futuro del trabajo en 2022 presenta por tanto nuevos cambios y nuevas tendencias dominadas por el doble eje de digitalización y sostenibilidad y por la irrupción del nuevo fenómeno del metaverso.

Veamos a continuación las principales claves y hacia dónde nos lleva en materia de empleo el futuro metaverso laboral en 2022.

Clave 1: Trabajo y sociedad.

En 2019 ya resultaba indiscutible que la relación entre trabajo y persona era indisoluble y que el trabajo no se puede percibir como una mercancía siendo central en el debate económico, social y político. La tecnología ya se avanza que destruirá viejos empleos y creará otros nuevos o transformará los existentes. Todos los países se verán obligados a diseñar políticas de formación de su fuerza laboral en competencias digitales.

La pandemia no ha cambiado esta orientación pero ha acelerado la digitalización de las organizaciones y de los modelos de negocio y en una fase ulterior ha conllevado una transformación digital que obliga a contar con programas de upskilling y reskilling de los trabajadores y a captar nuevo talento digital.

El enfoque de presente continuo permanece y será esencial en España que el Gobierno acierte en el reparto de los fondos europeos Next Generation  y en los nuevos PERTE para contribuir a un modelo de economía más digital, sostenible, moderna e innovadora. No se trata de una completa reformulación del modelo productivo, ya que el turismo y los servicios seguirán teniendo un enorme peso en el crecimiento económico, pero se abren ventanas de oportunidad enormes para la digitalización y transformación digital y sostenibilidad de sectores e industrias (financiero; hoteles; comercio; automoción; energías renovables; ocio y entretenimiento; agricultura y pesca; transporte; logística; etc.). Los fondos europeos deberán ayudar a disminuir las brechas digitales entre territorios y personas.

La Covid 19 ha traído también la revalorización de los trabajos esenciales para la comunidad que no tienen altos salarios pero han mantenido activado el circuito productivo y de consumo de necesidades básicas (alimentación; transporte; limpieza; etc.). La pandemia ha supuesto también una redefinición de la importancia de las normas laborales para la supervivencia de empresas y trabajadores

El trabajo sigue siendo en los inicios de 2022 un medio de obtención de ingresos vitales y de participación social esencial y los empleados ya demandan un nuevo tipo de relación entre empresa y trabajador.

El trabajo remoto durante muchos meses durante la pandemia ha sido un éxito sin precedentes y ahora tras las sucesivas olas las empresas redefinen sus políticas de trabajo híbrido con inclusión de nuevos conceptos de autonomía, confianza y ultra flexibilidad laboral que hace que las interrogantes clásicas de dónde, cuando y cómo se trabajan estén en fase de cambio y búsqueda de equilibrios virtuosos para garantizar el servicio y ganancias de productividad.

El lema de trabajo dónde quieras, cuando quieras y como quieras parece emerger con fuerza y aunque no será posible en todos los sectores, llegará pronto a su próxima frontera: la industria y los servicios y asoma también el escenario del teletrabajo internacional y de los nuevos nómadas digitales. El trabajo ha cambiado sus fronteras del dónde (oficinas físicas); del cuándo (jornadas y horarios); pero también del cómo y para qué (el propósito laboral). Los conceptos clásicos de centro de trabajo y jornada y horario laboral tenderán a redefinirse. Los trabajadores estarán más empoderados y tenderán a recuperar espacios de soberanía sobre el lugar y el tiempo de trabajo y tomarán más el control de sus vidas y podrán ser más productivos trabajando menos horas

Conclusión: el trabajo seguirá siendo central en el debate económico, social y político y las empresas deberán escuchar activamente a los empleados y evolucionar hacia nuevos empleos más flexibles con mayor apertura en el lugar de trabajo; el tiempo de trabajo; y el modo de prestar los servicios.  

Clave 2:  Trabajo decente y sostenible

El trabajo seguirá estando polarizado en España entre insiders (trabajadores con contratos indefinidos y gran poder de negociación y escasa movilidad y rotación) y outsiders (trabajadores con contrato temporal o fijos discontinuos y desempleados con bajo poder de negociación y gran rotación laboral).

En este contexto, la nueva reforma laboral aprobada en 2022 alberga cambios relevantes para reducir esta polarización y dualidad y avanzar en un trabajo decente para todos pero sin abandonar la arquitectura jurídica de la reforma de 2012 con el foco en nuevas reglas para limitar la contratación temporal potenciando los nuevos fijos discontinuos;  mejorar los salarios con la centralidad de los convenios de sector manteniendo la prioridad aplicativa de los convenios de empresa en otras materias; y reforzando la flexibilidad interna con los nuevos ERTE y el nuevo mecanismo permanente RED.

Sin embargo, persistirán las brechas entre desempleados y empleados; entre fijos y temporales; y, en el futuro, entre fijos continuos y fijos discontinuos. La dualidad y la desigualdad se reducirá pero no se eliminará y seguirá existiendo una parcialidad y una discontinuidad no deseada.

Por lo que se refiere al trabajo sostenible, la sostenibilidad de las relaciones laborales será un reto y anhelo de futuro que exigirá una permanente actualización y programas de upskilling y reskilling de trabajadores. Será importante para las empresas no solo encontrar y atraer el talento global en múltiples jurisdicciones sino crear y desarrollar el talento interno y externo disponible de manera flexible.

Los trabajadores demandaran también desconexión digital; conciliación; corresponsabilidad; trabajar en los sectores que sea posible sin ir a la oficina y sin horario; y, sobre todo, trabajar con un propósito. Volverá la guerra por el talento aunque solo para los empleos muy cualificados. Y se necesitará afrontar los retos demográficos y de longevidad ya que la vida de 100 años exigirá carreras profesionales más largas

En la dirección hacia el trabajo decente y sostenible la nueva reforma laboral 2022 sin duda va a ayudar pero se debe potenciar el emprendimiento y los nuevos ecosistemas emergentes e impulsar más el empleo juvenil y los contratos formativos para reducir el paro juvenil y también incentivar el empleo de los seniors.

Conclusión: el trabajo deberá ser de más calidad y sostenible y deberá garantizarse la empleabilidad para asegurar un ciclo virtuoso de creación de más y mejores empleos con mejores salarios especialmente para jóvenes; mujeres; y seniors y potenciar los programas de upskilling y reskilling.

Clave 3: La organización del trabajo y de la producción en una economía digital. El metaverso laboral.

La organización del trabajo admitirá cada vez más formas atípicas de trabajo. El trabajo remoto y el trabajo híbrido como el trabajo distribuido a través de plataformas crecerá exponencialmente. Los modelos de negocio intensivos en recursos (capital y personas) dejarán paso a modelos de negocio intensivos en tecnología mejorando la calidad y la rentabilidad y eficiencia y con base en soluciones de inteligencia artificial en la toma de decisiones. La tecnología generará en los próximos años más de la mitad del PIB mundial.  Seguirá habiendo tensiones y fricción entre la realidad y la norma laboral especialmente en la relación entre trabajo autónomo y trabajo dependiente.

Las cadenas de suministro y la logística seguirán siendo esenciales especialmente ante el auge del comercio electrónico; los marketplaces verticales; o el live shopping aunque se observará una tendencia a una menor globalización y a escenarios de mayor proteccionismo o cercanía en la producción de bienes y servicios.

Habrá más nómadas digitales y nuevos ecosistemas de trabajos globales donde las empresas buscarán cada vez más el talento en cualquier parte del mundo. España competirá con otros mercados laborales para captar mano de obra cualificada extranjera, un factor clave para la competitividad de la nueva economía. Se intensificará la economía de datos y la presencia de robots y de la inteligencia artificial en todas las industrias y procesos productivos. En esta nueva economía digital se necesitarán especialistas tecnológicos y España deberá acertar en poner en valor los atractivos de clima y calidad de vida propios de nuestro país y garantizar también seguridad jurídica y un horizonte estable para inversores.

Las empresas que no tengan políticas de ultra flexibilidad laboral perderán talento o no podrán atraerlo ni contratar a los profesionales que necesitan. Las plataformas digitales y los ecosistemas globales moverán más empleos. Las plantillas internas tenderán a reducirse y se incrementarán las fórmulas de outsourcing.

Y, también, llegará el metaverso laboral, un nuevo universo en el que los ciudadanos podrán consumir, trabajar, jugar, interactuar y tener vidas paralelas en que se entremezclará el mundo físico y el mundo virtual. El metaverso será una revolución para las industrias y sus sub mercados laborales: ocio y entretenimiento; comunicación; comercio; turismo; inmobiliario; retail; financiero; etc.

El metaverso es un negocio impulsado por los gigantes tecnológicos (Facebook – ahora Meta; Microsoft; Amazon; Apple; Google; y las empresas líderes de los distintos sectores crearán un nuevo ecosistema de nuevos empleos y de nuevos consumidores. Será una nueva experiencia de cliente y una nueva experiencia de empleado inmersiva con visores VR que venderá bienes físicos y digitales. La aplicación del blockchain; las criptomonedas; o los tokens o NFT o la web3 al universo paralelo del metaverso precisará nuevas soluciones jurídicas a nuevos problemas.

El metaverso laboral supondrá una gran oportunidad por la creación de miles de empleos para construir y gestionar mundos en 3D, realidades virtuales y aumentadas; nuevas experiencias de cliente interactivas; y se crearan nuevas profesiones tales como científicos de datos; tecnólogos de avatar; ingenieros de IOS o ANDROID; arquitectos CLOUD; diseñadores de computación grafica y cuántica; etc.

Conclusión: La organización del trabajo y de la producción va a evolucionar muy rápidamente por la producción de nuevos bienes y servicios físicos y virtuales y el metaverso laboral traerá nuevos empleos en torno a una economía cada vez más digital.

Clave 4: La gobernanza del trabajo en una economía digital y de plataforma.

El futuro del trabajo tiene que ver con un cambio cualitativo. No habrá menos empleos…pero sí otro tipo de empleos derivados de la economía digital y de algunos cambios en el modelo productivo que superara cada vez más un modelo industrial o fordista y se encamina a un modelo gobernado por la inteligencia artificial y los datos.

El gran reto será cómo se gobernarán estos cambios y el nuevo trabajo a través de normas e instituciones.

En relación a las normas, resulta evidente que España necesita un nuevo Estatuto de los Trabajadores digital (y no analógico) y probablemente deba ser una norma breve que incluya solo unas mínimas reglas del juego imperativas que no sean disponibles y se impongan a empresas y trabajadores y delegue un amplio campo de juego a la negociación colectiva de sector y de empresa. Los modelos institucionales de normas muy reglamentistas son muy rígidos y deberán evitarse. Y la nueva economía digital y abierta exigirá afrontar con normas y un cumplimiento estricto de los retos de ciberseguridad y privacidad y de protección de la identidad física y digital y existirán también dilemas éticos que irán más allá del mero cumplimiento de las normas.

En relación con las instituciones, España cuenta con un extraordinario activo que es el diálogo social y la capacidad de empresas y sindicatos de construir espacios de consenso. Por supuesto, seguirán siendo relevantes las instituciones que adoptan normas laborales internacionales (OIT y Unión Europea) y nacionales y, también, las instituciones de control y vigilancia (Inspección de Trabajo y Tribunales laborales). Los servicios públicos de empleo y las agencias privadas de colocación deberán colaborar de manera más eficiente porque seguirá habiendo una escasez de trabajo y una reducción de horas de trabajo. Los programas públicos de trabajo mínimo garantizado y renta pública universal tenderán a crecer y perfeccionarse. También las empresas deberán adaptarse para gobernar los cambios y la responsabilidad social y el enfoque ESG tenderá a ser más enfocado hacia políticas personalizadas de protección del bienestar del empleado.

Conclusión: El mercado laboral y la economía digital y sostenible necesitan un nuevo Estatuto de los Trabajadores digital y no analógico y muy breve con menor intervención legislativa y con mayores encomiendas de regulación a los convenios colectivos y a los contratos de trabajo o mercantiles.

En resumen, son muchos y de gran calado los cambios laborales que recorren el mundo en 2022 y los avances tecnológicos van a transformar todavía más el mapa laboral de empleos con menos horas de trabajo en los próximos años añadiendo nuevos desafíos.

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Sobre el autor

Carlos de la Torre García

Carlos de la Torre García

Abogado Of Counsel del Departamento Laboral de Baker&Mckenzie. Especialista en asesoramiento laboral y de Seguridad Social de clientes nacionales e internacionales.

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