
La Revolución del Dinero Digital
Estamos en el inicio de una profunda transformación del actual sistema de dinero, servicios de pagos, créditos y otras actividades financieras.
La Gran Crisis ha acarreado un aumento extraordinario de la regulación bancaria y la intervención de los bancos centrales, pero no ha modificado el sistema de creación de dinero. Algunos estudiosos proponen pasar del sistema actual de creación de dinero frágil por los bancos comerciales a un sistema de dinero público emitido por los bancos centrales (CBDC) que permitiría la liberalización de las actividades bancarias. Este Blog proporciona información sobre estas reformas monetarias y financieras.

Estamos en el inicio de una profunda transformación del actual sistema de dinero, servicios de pagos, créditos y otras actividades financieras.

9 de cada 10 bancos centrales están explorando las monedas digitales de bancos centrales (CBDC), y más de la mitad de los bancos las están desarrollando o realizando experimentos concretos.
Unos 40 bancos centrales creen que el dinero digital seguro va a funcionar en sus países antes de seis años.

Las Stablecoins respaldadas al cien por cien por dinero público resuelven los problemas de estabilidad microeconómica y macroeconómica que genera la actual banca fraccional y no tienen los problemas que surgen al dejar la creación de dinero en manos de empresas privadas.

El boom económico que
un cambio tan sencillo puede suponer para la economía real de empresas y familias
es sin duda un horizonte que, en un mundo en retroceso en tantos frentes, debe hacernos recuperar
la confianza.

Una visión pragmática de lo público y lo privado no consiste en preguntarse si debe haber más o menos Mercado o más o menos Estado, sino en dejar al Mercado y al Estado aquello que saben hacer mejor.

Las Stablecoins, adecuadamente reguladas, pueden coexistir perfectamente con los CBDC, cuyo objetivo es facilitar a todos los ciudadanos y empresas el acceso al dinero digital público y seguro. Pero tendrán un impacto en las actuales entidades de depósitos por lo que será razonable diseñar una apacible transición del sistema actual al nuevo sistema de dinero y servicios de pagos.

“Deberíamos preguntarnos si la desintermediación de los bancos privados por parte de las CBDC es un riesgo a mitigar o lo que se debe conseguir con el dinero digital seguro (CBDC).”

the best advantage of accepting only
Stablecoins backed 100% by central bank money is that we would save a
lot of regulation

De la misma forma que ha sucedido con la liberalización de otros monopolios regulados, la competencia en los servicios de pago no solo conseguirá que se presten mejor los servicios actuales, sino que surgirán nuevos servicios que hoy no podemos ni siquiera imaginar

El drama del dinero digital tiene tres actores: 1. el dinero digital público (CBDC), 2. las Stablecoins y 3. Los depósitos bancarios, que ahora es la moneda digital utilizada masivamente en todo el mundo.

Un signo interesante del cambio de los tiempos es que los autores que hasta hace muy poco eran furibundos enemigos de la idea de abrir a todos los ciudadanos y empresas el acceso al dinero publico digital, han pasado de los ataques a las dudas.

“La innovación en los servicios de pagos, y la competencia que genera, es buena para los consumidores”.” Las Stablecoins son una nueva versión de algo más antiguo y familiar: el depósito bancario.” Los apoyos del Estado a los bancos “no salen gratis…tienen costes…limitan la libre entrada en los mercados en que operan los bancos”. “La regulación y la supervisión protege a los bancos de la competencia directa”.

Basta pensar que hace menos de dos años todavía no se había creado el grupo de trabajo en el Eurosistema para hacerse una idea de la velocidad y aceleración de los trabajos del Euro digital

La regulación de las «Stablecoins» supone un reconocimiento del protagonismo que estas “monedas” han de tener en la reforma del dinero que se está debatiendo en todo el mundo.

El G7 insiste en los beneficios que pueden proporcionar las reformas del dinero y los pagos y la importancia de las labores de coordinación y cooperación internacional.

No basta con analizar los problemas de los CBDC y las stablecoins. Para decidir si es beneficioso abrir a la competencia los servicios de pagos hay que compararlos con los problemas que tiene la moneda digital actual, los depósitos bancarios.

La dependencia de las empresas europeas respecto a la financiación bancaria es excesiva y eso lastra su acceso a fondos propios o a nueva financiación ajena.
El objetivo de la Unión Europea es reducir el peso porcentual del sector bancario. Y el modelo es el mercado estadounidense, donde sólo entre un 8% y un 12% del pasivo de las empresas es deuda bancaria, frente al 30% de la UE.

el sistema financiero está cambiando bajo nuestros pies.

Una visión general de lo que está pasando. Se trata de imaginar el resultado que puede surgir de la guerra entre las múltiples opciones de dinero digital y sistemas de pagos.

Las protecciones a los bancos privados se eliminarán y habrá que encontrar fórmulas para que la transformación -o la desaparición- de los antiguos jugadores se haga con los menores traumas posibles.

El dinero público es más seguro que el dinero privado: al igual que los billetes de euros, un euro digital será un pasivo del BCE y por ello no tiene riesgo: ni riesgo de liquidez, ni riesgo de crédito, ni riesgo de mercado.

«El criterio primordial para evaluar las monedas digitales es el de determinar si sirve al interés público»

La tarea de buscar un equilibrio saludable entre los intereses privados y públicos corresponde a los políticos elegidos por los ciudadanos.
EL G7 se compromete a trabajar para que todos los ciudadanos puedan disponer de un dinero público y seguro.
Economista del Estado. Ha sido Secretario de Estado de Economía, de Comercio y de Hacienda y Presupuestos, Presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia y de la Comisión Eléctrica (CSEN). Entre 2006 y 2012, fue Gobernador del Banco de España y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (ECB). Actualmente imparte Seminarios sobre Política Monetaria y Regulación Financiera en la IEUniversity. Su último libro, “Adios a los Bancos”, está dedicado al dinero digital público (CBDC) y la liberalización del sistema financiero.